DIALOGO, REFLEXION Y DEBATE


Dra. Mabel Rivero de Arancet

Voy a hacer unos comentarios desde el punto de vista jurídico, como profesional del derecho, creo cuando el Prof. Carrasco habló que también las personas con las que se convivía integraban la familia, recordé un artículo del Código Civil que cuando habla del derecho de habitación, habla de que la familia está conformada por el esposo, la esposa, los hijos legítimos, los naturales, las personas a su servicio y aquellas personas a quienes se le debieran alimentos, es decir que el legislador en ese momento tenía una visión de la familia que realmente era muy superior a lo que al día de hoy se está tomando como familia, porque todo lo que tiene que ver con la parte económica, social, etc, ya no existe,  esas personas no  integran la familia cuando son personas de servicio, pero en el siglo XIX la integraban.

En cuanto a la familia natural creo que el legislador efectivamente priorizó en un primer momento a la familia legítima, pero ya la idea de que la familia legítima y la familia natural están tomadas exactamente en la misma forma, por la Ley 15855 que cuando habla de la sucesión está planteando en un calco lo que fue la familia legítima como heredera, los integrantes de la familia legítima como herederos ahora no sé si para todos los integrantes de la familia natural.

Le da derecho a los hijos, pero también a los sobrinos, y a los primos, es decir que va más allá de lo que puede ser la relación del padre y del hijo, entonces en ese sentido tiene un entramado que lleva a que uno cuando discute y dice  la familia natural tiene una mirada que con el transcurso del tiempo la igualamos a  la legítima, creo que es el gran argumento que tenemos para decir, porque no es que iguala solamente el derecho del hijo natural al legítimo, va mucho más allá, le da derechos hereditarios a los sobrinos y a los primos, como para la familia legítima también. Es el gran argumento que tenemos cuando nos enojamos con aquellos que quieren diferenciar y como se señalaba muy bien,  el constituyente no distingue nada, y habla de la familia, y otra cosa que yo siempre insisto y si fuera juez, es que cuando el constituyente dice que los padres tienen hacia sus hijos el derecho y el deber de cuidarlos y educarlos para que alcancen su plena realización etc., etc., no dice de los hijos naturales o reconocidos, entonces que sucede hoy, que si uno hace una inscripción, el padre natural o la madre natural inscribe a su hijo, de la partida de nacimiento surge el hecho biológico de la paternidad o la maternidad, y en ese caso yo si soy juez le fijo una pensión alimenticia, eso no se fijan ahora, te dicen que lo reconozcas primero, pero no hay que olvidar el texto constitucional. 

PSIC. MARIA EULALIA MANGADO - Intendencia Municipal de Montevideo

Quiero compartir algunas reflexiones que se me ocurrieron a punto de partida de las ponencias y de los comentarios, creo que no hay duda que hay bastante consenso en relación a la complejidad y la dificultad de arribar a una definición de familia y de  tratarse de una construcción cultura y vivencial y la crisis de esto llamado como modelo único de familia, creo que está como bastante claro. A lo largo de todas las posiciones y los comentarios, me fueron surgiendo, quedando algunas palabritas que se fueron dando en cuanto a los procesos históricos, a los procesos sociales, en cuando a la Constitución, en cuanto a los derechos humanos, en cuanto a esto de cómo se llamaba este 4º módulo “ La Familia uruguaya del siglo XXI”, como vemos quizás tendríamos que estar hablando de “las familias uruguayas”, más que de la familia.

De lo que se ha planteado acá, a mi me hizo pensar en esto de nuestra identidad, también como uruguayos, algo que nuestra sociedad sufrió muy fuertemente en el siglo pasado, y quizás como muchos jóvenes puedan estar diciendo eso ya fue, pero que quizás trabajando en una institución de derechos humanos, y trabajando en la clínica, vemos que estos efectos del terrorismo de Estado y la violencia impartida desde el Estado, siguen teniendo efectos, no solamente a nivel individual en la subjetividad, sino también en nuestras familias y en nuestra sociedad en su conjunto, y como de alguna manera, también estas cosas se transmiten transgeneracionalmente y operan fuertemente a nivel social también en un imaginario colectivo, donde yo también me preguntaba todas estas funciones que se deben cumplir desde la familia. También desde el Estado, como la protección, como la seguridad, también cuanto está instalado a nivel social el aislamiento, el pánico, la inseguridad, la desconfianza y me preguntaba si no tiene que ver también con nuestra identidad como uruguayos, que también como otros atravesamos estos procesos muy dolorosos para muchas familias y para muchas personas y creo que para la sociedad en su conjunto.   

LIC. ANA MARIA SOLARI - D.N.I

Me preocupaba también compartir también en la línea de lo que plantearon los expositores, algunos aspectos de la realidad de la adolescencia uruguaya de hoy en día, esa adolescencia que está en el camino de constituir  esa pareja humana, que va a dar origen a esa familia uruguaya o a distintas y sucesivas familias, como está operando de acuerdo a la experiencia que hemos tenido nosotros en los últimos años. Se hizo una investigación con 220 mujeres adolescentes entre 10 y 18 años en una zona de Montevideo de Camino Maldonado entre el km. 10 y 16, asentamientos, zonas de extrema pobreza que nosotros habíamos trabajado en un programa de salud reproductiva, porque queríamos conocer como se sentían las adolescentes con respecto a su sexualidad, pero enmarcado desde un proyecto de vida, pensábamos que en general la educación sexual siempre había apuntado a conocer el aparato genital, el embarazo, la prevención del embarazo, o sea venimos como muy materializados biológicamente en la educación sexual, más que otra cosa, y eso no respondía a las necesidades humanas verdaderas, más profundas. Entonces, dijimos, que es lo que piensan y sienten las adolescentes que les pasan las cosas que les pasan, se embarazan, y la violencia. En ese estudio vimos que en la mayoría de ellas lo que estaba vivo con la fuerza del impulso vital era la imagen del príncipe azul, es decir aquella visión patriarcal que se traía de la cultura española que colonizó nuestros países en el que todo el rol de poder y de protección estaba en el varón, todavía sigue pesando a cuatro siglos de ese momento, quizás de manera diferente, pero es lo que determina los comportamientos de las chicas.

Hay ciertas simplificaciones, ser mujer es tener relaciones sexuales, como eso da miedo y da inseguridad, el alcohol ayuda o eventualmente la droga. Nosotros hemos visto en dramatizaciones realizadas por las chicas y los chicos que el proceso natural es ir a un baile, encontrar un chico que le gusta, o una chica que le guste, tener relaciones sexuales y si queda embarazada, ahí sigue la otra historia. Es  el proceso que ellos describen en muchos grupos de adolescentes distintos como lo natural, esa realidad que nosotros imaginamos o queremos imaginarla de otra manera, pero no es de otra manera. Dónde está el amor en todo ese proceso?. Cómo aprender en una adolescencia tan dura, tan esquemática, tan pobre emocionalmente, porque hay unas trayectorias anteriores que condicionan esas pobrezas emocionales y afectivas. Creo que eso es un nudo importante en el enfoque de las políticas hacia la adolescencia en este momento, y pienso que solo a través de experiencias cargadas emocionalmente, o sea que generen oportunidades emocionales y la conversación como herramienta básica de creación de nuevos tipos de relaciones entre adolescentes mujeres y varones.

PROF. JUAN CARLOS CARRASCO    

A propósito de lo que decía Ana María Solari, cuando yo puntualizaba de algún modo la necesidad de jerarquizar la pareja como punto de partida de la estructuración familiar futura, estaba pensando justamente en este problema. Es decir concretamente y cuando hablaba al mismo tiempo del amor, lo hago y lo hice fundamentalmente por el hecho de que creo que ha sobrevenido una suerte de banalización en materia de lo que tiene que ver con la relación hombre mujer, fundamentalmente gravitando como tú lo planteas muy bien, sobre los adolescentes. Yo estoy muy impresionado con esta suerte de simbolización, de banalización, que no es acusadora, yo no estoy acusando con esto, sino que lo que estoy señalando es que es una realidad. Entonces a lo que tu apuntabas Ana María es sin duda que la educación sexual es absolutamente fundamental. Educación sexual que no significa justamente el conocimiento del aparato reproductor, etc., etc., sino que consiste en lo que tiene que ver en la educación para el amor, la educación para la relación humana, la educación para la relación de ambos sexos.

En este sentido, a mi me quedó un poco por decir, no a título de propuesta, sino a título de reflexión, sino habría la necesidad de la constitución de un grupo nacional de personas que tengan cierto grado de influencia para ejercer presiones en el buen sentido de la palabra, en lo que tiene que ver con los organismos encargados de la educación pública, de la educación nacional, para presionar con respecto a las instituciones de educación aún privadas, para presionar a nivel de los clubes barriales,  para presionar a nivel de las asociaciones profesionales, etc., presionar en el buen sentido de la palabra, porque lo que es fundamental a mi modo de ver en este momento, es lograr justamente una educación para la pareja, porque a punto de partida de esto viene todo lo demás.

Sintetizando, estoy totalmente de acuerdo con la afirmación que tú haces, fue una preocupación, tú lo sabes muy bien, desde hace 40 años con respecto a eso, porque tampoco es un fenómeno esencialmente nuevo, lo que pasa que lo que ha pasado es que se ha venido agudizando de tal manera que en este momento es como algo natural, los chicos que van al baile, del baile salen para otro lado y en fin.

Yo creo que lo que fundamentalmente aquí, está implícito en lo que tu decías Ana María, es la necesidad de una educación a fondo con respecto al tema, educación no descriptiva, una educación para que cada una de estas personas tenga la capacidad de vivenciar lo que es la auténtica relación con el otro, con el sexo opuesto.

ROSANA POSE - Universidad Católica del Uruguay

Soy abogada y me quedé pensando a raíz de cosas que dijo la Dra. Balbela, y otras personas del panel y del público, de cuando se hablaba del modelo de familia, sinceramente no sé si realmente la familia está en crisis, sí de repente determinados modelos tradicionales de familia. He trabajado en diferentes consultorios jurídicos y hemos visto con mucha frecuencia y con dolor lo que llamo los niños inexistentes, porque no sé si sabe todo el auditorio  de que los padres casados que tienen hijos fuera del matrimonio, no los pueden reconocer, lo cual para mi atenta contra los derechos fundamentales del niño, que tiene derecho a que su padre le dé su apellido y no otro.

Los padres de escasos recursos no tenían los papeles al día, los divorcios no eran tramitados, tenían nuevas parejas y a sus hijos no los podían reconocer, entonces se encontraban con una serie de dificultades increíbles. Y pensaba justamente en el choque con el derecho de identidad como decía hoy el Dr. Cherro y demás, e incluso hasta con la Constitución, porque además defender una familia que en definitiva es el modelo que familia es solamente el matrimonio con sus hijos, eso ya no existiría. Ese artículo del Código Civil siempre ha rondado en mi cabeza y no quería dejar de mencionarlo.

NELSON VILLAREAL - Vida y Educación

Dos cosas: quizás hay temas generacionales de cómo se piensan este tipo de cosas, si a mi  me preocupa el hecho de cómo damos cuenta de la diversidad de formas de familia para pensar porque en lo personal uno puede identificarse con un concepto de valoración de familia que se ha planteado acá pero como damos cuenta de las distintas formas de familia donde diversidad se acepta como una condición para caminar hacia las familias del Siglo XXI, por tanto como priorizamos como se da cuenta de ese proceso. 

Por otro lado yo soy un apasionado de amar y me siento enamorado pero hay formas de amar distintas y diversas también y tenemos que tener cuidado para no quedar atrapados en nuestras conceptualizaciones o en nuestros imaginarios o en nuestra tradición cultural. Los jóvenes y los adolescentes tienen formas de amar diferentes a las nuestras, permitamos la sospecha de que los adolescentes también aman pero de forma distinta a la que amamos nosotros lo que no implica que haya formas que llevan al no amar pero cuidado con nosotros ponerle a los otros cuales son las formas de amar.

 Lo otro tiene que ver con lo que planteó  el Dr. Cherro, me parece clave y es como se construyen las políticas públicas de la transversalización de recursos para operar en temas nuevos, lo vimos en el Seminario de Políticas de  Infancia de la IMM, hoy los discutíamos con Emma Baraibar en el INAME , que es lo que pasa que en nuestra sociedad no podemos operar desde un lugar de articular cuando el problema no son los recursos sino la incapacidad de crear vínculos en las estructuras sociales del Estado, de la comunidad y esto refleja de alguna manera que las formas de familia , las formas de sociedad están altamente obturadas o quebradas, para no dejar solamente encerrado el tema vincular solo  a lo intra familiar sino como se desarrolla en la sociedad. La crisis de pater familis es la crisis del Estado también y varias cosas más.

DR. JUAN PABLO MONTEVERDE.  BICE

Coincido en tantas cosas con todos los miembros del panel que lo que voy a decir a lo mejor son detalles mínimos pero me parece importante destacar cuando el Dr. Cherro se refería a la demanda de los niños de su papá y mamá cosa que uno la vive permanentemente con los chicos que trabaja, eso da una pista importante para el futuro de la familia independientemente de cómo sea la familia, da una pista importante en el sentido educativo no tanto de los niños y los adolescentes sino de los adultos porque escuchar esa demanda forma parte de lo que hoy insistimos tanto con la Convención de los Derechos del Niño, ellos tienen derecho a decir su opinión sobre las cosas  que les parecen que necesitan o que realmente necesitan y que visto desde el sistema del derecho, los adultos vivir su vida como la quieren vivir, armar su pareja como la quieren armar pero si tienen hijos tienen una responsabilidad igual, una responsabilidad con el derecho que es por el derecho que tienen los niños de tener unos padres que los acompañen durante un lapso de su vida, eso no significa que tengan que vivir juntos, pero significa de alguna manera una responsabilidad en esa escucha, eso da una pista para decir podrá no ser una familia de las tradicionales o nuclear o como la queramos llamar.

Lo otro es que nos juega inmediatamente todo le tema de la imagen, el imaginario que cada uno de nosotros tenemos sobre los distintos aspectos, yo en varios temas, en el de los jóvenes ver jóvenes tomando vino en la vereda no significa que todos los jóvenes lo hagan, no significa que a ellos le faltan valores, los adultos, su casa no les brindan las oportunidades de hacer eso mismo como grupo, antes esas cosas se veían distintas, se hacían de distinta forma, se escondían más, hoy se hace en forma más clara, cuando uno habla con grupos de adolescentes de muy variados tipos encuentra que ellos tienen una profundidad y un sentido de la vida a veces mucho mayor de lo que nosotros nos parece que teníamos a la misma edad que ellos.

Quiebro una lanza sobre esos aspectos porque me parece que de la misma manera en el concepto de la familia o imaginario social hace de la familia nuclear la idea más acabada de la familia, sin embargo todos sabemos que a lo largo de la historia las mayores violaciones o violencias sexuales se  han dado dentro de la familia y no tanto fuera de la familia.

La familia antes tampoco era perfecta, ni la familia nuclear es perfecta.

Hoy cambian las cosas y podemos decir que aquello era más lindo o no pero es un imaginario nuestro.

CONCLUSIONES FINALES

Dra. Jacinta Balbela

Yo me he ilustrado a través de los psicólogos, sociólogos, médicos y politólogo, recibo la mejor de las impresiones y me llevo para mi imaginario conceptos muy fundamentales. Agradecer a la vez a mi querido amigo  Bonasso esta invitación que me ha hecho.

Prof. Gerardo Caetano

Yo voy a terminar con tres historias: una tiene que ver con un manual escolar que yo encontré en la biblioteca de mi padre, en realidad ya lo había leído y lo leí hace poco, en los años 20 en pleno debate, estaba muy en boga que frente al decálogo cristiano el Estado liberal construyera el decálogo laico , es muy frecuente y los decálogos a veces se parecen, a veces son distintos, es una cosa maravillosa y el decálogo laico en el cual mi padre estudió en los años 20 terminaba con un décimo mandamiento que decía se fiel.

El decálogo era:  Diez mandamientos para ser un buen uruguayo  y el último era se fiel, el buen uruguayo es fiel.  Y después desarrollaba y decía: se fiel a ti mismo pero sabe que para ser fiel a ti mismo debes saber familia, se fiel a tu familia pero no te olvides que para ser fiel a tu familia debes ser fiel a tu barrio, a tu comunidad, se fiel a tu barrio a tu comunidad pero recuerda siempre que para serlo debes ser fiel a tu Patria, pero sobre todo no olvides que para ser fiel a tu Patria debes ser fiel a la humanidad porque solo siendo fiel a la humanidad se puede ser fiel a la Patria, al barrio, a tu familia y por sobre todas las cosas, solo así puedes ser fiel a ti mismo. De esto hace 80 años. Es muy impresionante, ahí hay otra familia.

La segunda que tiene que ver con la historia, el concepto de familia es un producto cultural, histórico, varía , veámoslo en una familia, una familia bien uruguaya, los Batlle, en los años 60 hay un edicto policial, año 69 que se quejaba de la forma en que vivía el carnaval la familia del Presidente, en ese entonces Lorenzo Batlle y hay unos registros de Don Pepe, a uno le cuesta imaginar a Don Pepe tirando huevos que por cierto no tenían agua en pleno carnaval. Don Pepe que tenía un concepto paternal del Estado y que impregnó a tantas generaciones de uruguayos no se permitía demostrar públicamente sus sentimientos, algo típico de la época y solamente se lo vio llorar una sola vez en público, el día más trágico de su vida cuando murió su hija Ana Amalia en 1913 de tuberculosis. Él construyó su casa en la Quinta de Piedras Blancas a través de un  modelo barrial absolutamente revolucionario, ahí están las cartas que le enviaba Domingo Arena desde Europa en donde le decía como debía ser la casa, él ideó una familia en donde él vivía con Doña Matilde, figura gigantesca y estaba la casa de los muchachos, afuera en plena quinta, allí vivieron su infancia nada menos que César, Rafael y Lorenzo y Luis y allí está tal vez los orígenes de la pugna entre catorcistas y quincistas.

Don Luis tenía una idea absolutamente loca, cuando compra la quinta de Camino de las Tropas compró una quinta grande y quería construir en cada esquina de la quinta casas para sus hijos de tal manera de que en la misma quinta vivieran él, Jorge, Luis y Pola.

Jorge Batlle   desde los años 60, hace 40 años que viene citando  mal un proverbio árabe, en un lapsus que tiene mucho de autobiográfico pero que es extraordinariamente revelador de este asunto: él viene refiriendo con esa enorme capacidad de construir relatos y de hacer política de los relatos que tiene Jorge Batlle, diciendo los hombres se parecen más a su tiempo que a sus padres. Lo curioso es que el proverbio árabe en forma exacta dice: los hombres se parecen tanto a su tiempo como a sus padres.  Allí hay un parricidio complejo. 

Lo último es otro punto pero muy actual que tiene que ver con una de las cosas que yo señalaba y con uno de mis temores más grandes que es esta economía frívola que de alguna manera puede llegar a generar un aprendiz de brujo que no controlaremos. Hace poco me contaban que una empresa turística italiana había inventado una oferta turística maravillosa para Europa que era el mito de la isla de la fantasía, allí se ofertaba otorgar sueños, cualquier sueño y en Alemania fue una oferta muy recurrida pero hay un sociólogo que estudió cuáles   eran los sueños de esa isla de la fantasía y en forma absolutamente mayoritaria los sueños de la pareja eran pasar quince días, veinte días, con alguien que les cuidara a sus hijos pero el sueño  de los hijos era pasar quince días, veinte días con sus padres.

Prof. Juan Carlos Carrasco

Es necesario atender ese requerimiento de los chicos por  los padres que coincido con lo que Caetano acaba de decir, son las cosas que a uno le hacen prestar mucha atención y estar muy preocupados con lo que ocurre en el momento actual a nivel familiar. Creo la anécdota esta de los sueños que contaba Caetano está más vinculada a las presiones y estrés al cual están sometidos las parejas de padres en el momento actual y la necesidad de alguna manera de estar en momentos de soledad para compartirlos en pareja con los chicos separados. Esto es perfectamente comprensible pero no es el ideal de los chicos, como conciliamos esto, esto ya no es responsabilidad ni de los adultos, ni de la propia familia sino que es responsabilidad de lo que nos rodea, de las situaciones actuales, de las exigencias que tienen, etc, etc,

Dr. Miguel Cherro

Dos pequeñas cosas para terminar: la primera tiene relación con el planteo de Ana María y con tercer punto de Caetano, en una investigación que se hizo en la Clínica con 350 adolescentes entre 14 y 17 años procedente de distintos niveles sociales de enseñanza secundaria o de UTU, se les dio una hoja y de un lado tenían que poner preocupaciones y del otro necesidades, era un cuestionario abierto, después se ponderó.

La respuesta mayoritaria y francamente significativa fue el pedido de tener mayor comunicación con los padres.

La segunda cosa es relatarles una cosa que me resultó interesante, Ana Mosca me dio un material para preparar el módulo de hoy con elementos bibliográficos y hay acá una cosa que tiene que ver con la educación y esto se relaciona con lo que planteó Juan Carlos y con una investigación del año 1987 que hicimos en la Universidad acerca de la mortalidad académica y ahí descubrimos que a  nivel de enseñanza superior en el ámbito universitario muchos adolescentes venían no para hacer una carrera formal, venían pidiendo un lugar, algo así como un reservorio para la juventud que era un grupo de pertenencia cultural, tanto que nos pareció que la Universidad debería tomar ese desafío y crear ese espacio que es un reverbero cultural y que habla de la necesidad desde el punto de vista social que es el intercambio con pares en términos de grupo  que establece de alguna manera determinados tipos de reglas y me encontré que este autor francés le asigna a la educación esa función justamente de darle no aquello que está detrás de la cartelera , es darle otro contenido a la educación que debe estar en paralelo   con el contenido formal, académico, curricular.

Lic. Alejandro Bonasso

Creo que ha sido una construcción muy rica, el giro de época del que hablaba Caetano al comienzo me parece que es una invitación a un debate ineludible, creo que en la medida que fueron avanzando los aportes como decía el Dr. Cherro, progresivamente en ese debate ineludible, en ese giro de época  se fue poniendo al niño en el centro y ahí pareció como que el mundo adulto que había descubierto en los últimos tiempos la capacidad que tiene de vincularse pero también de desvincularse, nos surge esa pregunta que de repente sus propias necesidades como adulto no siempre coinciden con las propias necesidades de los niños y ahí hay que hacer opciones y ser muy auténticos.

Creo que lo que puede estar pasando es que de hecho aquello victoriano, medio farisaico donde también había una relación de intolerancia dentro de los propios miembros de la familia va dejando espacio en primer lugar a una honestidad en la relación de la pareja, que se vincula o desvincula pero se mantiene vinculada en la medida que hay algo honesto, en que entra a reconocerse la igualdad de género y en que los niños entran a ser sujetos de derechos y que por lo tanto uno se dispone a ver lo que ellos dicen y lo que quieren.

En este giro de época en la medida que se vaya siguiendo este proceso pienso que por la otra punta puede salir algo que de repente como decía el Prof. Carrasco  es lo que en algún momento se llamó amor pero no aquel amor victoriano y farisaico sino un amor auténtico y pienso que ahí sin un imperativo moralista nos podemos encontrar con que el ser humano,  la pareja y la pareja con resultados de hijos que vienen, entra a ser una cosa distinta que tal vez se llama familia o no se como se llamará  pero que entra a ser algo que realmente vale la pena por su autenticidad.