Reflexiones finales de Conferencistas y Comentaristas

 

Lic. Alejandro Bonasso

Nuestro propósito de operar como disparador de una reflexión colectiva empieza a lograrse; creo que eso también es un proceso vinculado a lo que fueron las ideas que yo manifesté. Está claro que uno no maneja un modelo determinado al cual piensa que los integrantes de la sociedad deban ajustarse, al contrario, yo creo que uno tiene que manejar el realismo de la pluralidad y que cuando uno habla de familia, no necesariamente está diciendo una familia nuclear. La invitación, desde el punto de vista del diseño de las políticas públicas, se comience a diseñar políticas públicas universales sobre algo que tiene un gran potencial, yo no pretendo hacer un enjuiciamiento de la familia. Rescato el valor del ser humano que independientemente de vivir en una situación de pobreza, como está ampliamente demostrado, es ahí donde nace el término de resiliencia. Recuerdo aquellos estudios que se hicieron en la Isla Jardín donde durante más de 25 años un grupo de profesionales de la medicina, logran determinar como chicos y chicas que habían vivido en situaciones tremendamente adversas lograron ser sumamente exitosos en la vida. Yo lo que digo es que más allá de una situación que todos podemos coincidir desde el punto de vista de su entorno socioeconómico, yo creo que no hay que dejar de apelar como única situación para poder sobrellevar y salir, mientras que se sale de esa situación que algunos describían, es tratar de que no pague una generación el costo de decir: resignémonos que si no le damos otro contexto socioeconómico a los padres, es imposible salir. Aunque no se le pueda dar momentáneamente lo que desearíamos, hay recursos en el ser humano, tanto en esos padres, como en esos chicos, a los que tal vez a través del diseño de determinadas políticas públicas que lo fortalezcan lo suficiente puedan pasar este momento sin quedar con un daño irreversible.

Dr. Jorge Valladares

En principio agradecer los amplios y precisos comentarios que se han hecho a la temática sugerida, creo que es, como mencionaba el Lic. Bonasso, una invitación, no hay recetas, no hay esquemas, no hay una visión estrictamente comprobada sobre como dar vigencia a los derechos fundamentales de la niñez. Lo que sí queda como reto y es el perfil del progreso del debate en esta temática de derechos del niño, es el hecho de que se deben encontrar fórmulas adecuadas para que la vigencia de esos derechos no se contraponga con precisamente los limitantes que la sociedad establece. Esa es la base de la doctrina de situación irregular, es no podemos. Eso relacionado con el tema de la familia con carencias tiene que ver mucho con el ámbito da las políticas sociales públicas en donde al menos la exposición que planteamos tuvo por objetivo es no dejar a la familia sola, desde luego, pero sí la centralidad del núcleo familiar como ente de socialización y realización de la infancia. Tras la familia, viene consigo una serie de compromisos de orden estructural, político, que nos corresponde a todos demandar que se cumplan. Finalmente, ver en perspectiva que estas charlas irán dando precisamente respuesta a todos los ámbitos de especialización que tan profesionalmente y en forma impecable se han planteado por parte de ustedes.

Dr. Ricardo Pérez Manrique

Quiero destacar la importancia de esta concreción de podernos sentar alrededor de una mesa para discutir estos temas, temas que con el amigo Bonasso venimos hablando hace muchos años y que felizmente hoy se ha podido concretar aquí. Yo, cuando dije que no podíamos exigirle a la familia todo sin apoyarla no me referí a cruzarnos de brazos para esperar que vengan las condiciones materiales posibles para que esa familia se desarrolle, lo que yo digo es que a la familia hay que apoyarla en todo lo que se pueda para que cumpla sus funciones pero no esperar a mañana, hacerlo hoy y exigir las políticas necesarias de tipo social para que la familia pueda cumplir la función que realmente le corresponde, así como la escuela debe cumplir la función que realmente le corresponde, con maestros capacitados, con todas las posibilidades que nosotros sabemos que la escuela debe tener. Voy a terminar esto con una nota jocosa , es la antítesis de la alegría con el aburrimiento, yo fui juez en Bella Unión en el año 1990, es un pueblo donde la vida social es prácticamente nula y mis hijos habían inventado una nueva enfermedad psiquiátrica , que se llamaba síndrome del domingo, era el día en el que no había nada para hacer.

Prof. Elida Tuana

Yo quiero decir algunas cosas que creo son de importancia, el seminario resultó muy bien, se barajaron ideas, conceptos, puntos de vista muy diferentes. Sigo insistiendo en los puntos de vista de los derechos del niño, sigo insistiendo en que todo lo que nosotros hablamos está dado con la posibilidad de que los niños, muchos niños actuales, salgan de su situación de pobreza, de la situación en que se encuentran en este momento, pero también hay dos cosas que son importantes, estoy de acuerdo que el niño debe ser reconocido como un tú, y cuando ese niño es un tú, igual a nosotros, somos capaces de establecer un diálogo y ese diálogo en general elimina la violencia. Cuando reconocemos al otro como un conversador, como una persona con la que podamos intercambiar ideas, con una persona que tiene una mente como la nuestra, y lo que me pasa ahora frente a los adolescentes actuales, tienen una mente muy superior a la nuestra, todos ustedes estarán viendo como los niños actuales resuelven los problemas tecnológicos mucho más rápido que nosotros, se compra una máquina en una casa, y uno está traduciendo del inglés como va a manejar la máquina, y el niño dice: se hace así, y la máquina empieza a funcionar, por lo tanto esa admiración que estoy sintiendo por los niños y los adolescentes de ahora creo que son productos de una sociedad a la que criticamos mucho, pero que está de alguna manera admitiendo el derecho de los niños y la posibilidad de que los niños intervengan en cuestiones que los adultos antes creíamos reservados a nosotros. Siempre recuerdo cuando yo empecé con la locura de la informática, se hizo un congreso en la ciudad de Buenos Aires, liderado por el Arq. Reggini, congreso completamente distinto de los que ustedes vieron, los niños y los adultos, todos interveníamos en el congreso, asombraba ver los niños escuchar conferencias enteras, niños chicos, pero el mayor asombro, era el que uno estaba mirando una computadora nueva y que viniera un niño de ocho, nueve años y que dijera, ¿querés hacer una rueda?, así como lo vas a hacer no es, mira se hace así. El niño le enseñaba a uno como se hacía la rueda. Ese respeto que en este momento parte de nuestra sociedad, está teniendo hacia la capacidad de los niños, creo que es un adelanto muy importante que nos va a permitir tener una generación que tenga menos angustia de la que estamos viviendo con las generaciones actuales. En segundo término, quiero romper una lanza por alguien con los que yo tengo contacto todos los días, también tienen el mismo derecho, los discapacitados, un discapacitado no es un ser que es completamente diferente a nosotros, es una persona, que tiene una discapacidad, pero que puede establecer diálogo, y que tenemos los adultos la obligación de tratar de buscar la manera de establecer ese diálogo con esa parte de la sociedad a la que las declaraciones de derechos le dedican muy poca atención: Para tener atención hay que ir a los derechos especiales que se hacen sobre los discapacitados, sean discapacitados intelectuales, motrices, algunos sobre discapacitados en general , pero que en los derechos, también tenemos que reconocer el derecho al aprendizaje, no solo el derecho a la alegría, sino el derecho a la posibilidades futuras de los niños con discapacidad.

Lic. Alejandro Bonasso

Agradecemos a todos su participación, y es la casa de ustedes y seguirá siendo en lo que nos queda por delante.