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AG/RES. 1983 (XXXIV - O/04) POBREZA, EQUIDAD E INCLUSIÓN SOCIAL (Resolución aprobada en la cuarta sesión plenaria, celebrada el 8 de junio de 2004) |
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LA ASAMBLEA GENERAL, VISTAS las resoluciones CIDI/RES. 113 (VII-O/02), CIDI/RES. 130 (VIII-O/03), CIDI/RES. 145 (IX-O/03), AG/RES. 1854 (XXXII-O/02) AG/RES. 1962 (XXXIII-O/03) “Pobreza, Equidad e Inclusión Social” y CEPCIDI/RES. 90 (LXXXIX-O/03) "Reunión de Alto Nivel sobre Pobreza, Equidad e Inclusión Social"; TOMANDO EN CUENTA: Que la Reunión de Alto Nivel sobre Pobreza, Equidad e Inclusión Social se celebró en la Isla de Margarita, Venezuela, del 8 al 10 de octubre de 2003; Que en dicha reunión se adoptó la “Declaración de Margarita”, documento RANPEIS/DEC. 1/03; CONSIDERANDO: Que
la Carta de la Organización de los Estados Americanos establece en su Artículo
2. (g) que uno de los propósitos esenciales de la Organización consiste
en la erradicación de la pobreza crítica que constituye un obstáculo al
pleno desarrollo democrático de los pueblos del hemisferio; Que
la Declaración de la Tercera Cumbre de las Américas señala que "no
deben escatimarse esfuerzos para liberar a los ciudadanos de las Américas
de las condiciones deshumanizantes de la pobreza extrema"; Que
la Declaración de Nuevo León de la Cumbre Extraordinaria de las Américas
reconoce que la superación de la pobreza, el hambre y la desigualdad
social son grandes retos que enfrentan muchos países del hemisferio en el
siglo XXI; Que
en esa misma Declaración, los Jefes de Estado y de Gobierno urgen a la
OEA a considerar cuidadosamente las recomendaciones aprobadas durante la
Reunión de Alto Nivel sobre Pobreza, Equidad e Inclusión Social
celebrada en Isla de Margarita, Venezuela, para fortalecer la agenda
social hemisférica; Que
la Carta Democrática Interamericana reafirma "que la lucha contra la
pobreza, especialmente la eliminación de la pobreza crítica, es esencial
para la promoción y consolidación de la democracia y constituye una
responsabilidad común y compartida de los Estados Americanos"; La
propuesta para instrumentar el proceso de seguimiento de la Reunión de
Alto Nivel sobre Pobreza, Equidad e Inclusión Social, documento
CEPCIDI/doc.594/03 así como la metodología para esa instrumentación,
documento CEPCIDI/doc.611/04 corr.1; Que
en gran medida la instrumentación del proceso de seguimiento de la Reunión
de Alto Nivel sobre Pobreza, Equidad e Inclusión Social se desarrollará
en el ámbito de la Comisión Interamericana de Desarrollo Social. Sin
embargo, la Declaración de Margarita propone específicamente al Consejo
Permanente y al CIDI que consideren la necesidad de profundizar los
compromisos asumidos en la Carta de la OEA, la Carta Democrática
Interamericana y otros Instrumentos Internacionales relacionados con temas
sociales, en lo referido a la promoción y observancia de los derechos
económicos, sociales y culturales, y exploren la posibilidad de contar
con un instrumento y mecanismos que respondan a este propósito; Que la resolución AG/RES.1854 (XXXII-O/02) instruye al Consejo permanente y al CIDI para que, de manera conjunta y a la luz de los resultados de la reunión de Margarita, definan nuevas acciones para fortalecer los mecanismos de cooperación existentes con el objeto de apoyar a los Estados Miembros de la OEA en el combate a la pobreza; y Que
el CIDI ha tomado nota del informe
final de la Reunión de Alto Nivel sobre Pobreza, Equidad e Inclusión
Social, contenidos en el documento RANPEIS/doc. 6/03, RESUELVE: Instruir
al Consejo Permanente y al CIDI que consideren cuidadosamente las
recomendaciones aprobadas durante la Reunión de Alto Nivel sobre Pobreza,
Equidad e Inclusión Social. Felicitar
y agradecer al Gobierno de Venezuela por el esfuerzo realizado en la
organización y celebración de la Reunión de Alto Nivel sobre Pobreza,
Equidad e Inclusión Social. Hacer
suya la “Declaración de Margarita” adoptada en ocasión de la Reunión
de Alto Nivel sobre Pobreza, Equidad e Inclusión Social que se acompaña
a esta resolución. Tomar
nota de la propuesta para instrumentar el proceso de seguimiento de la
Reunión de Alto Nivel sobre Pobreza, Equidad e Inclusión Social,
documento CEPCIDI/doc.594/03 así como la metodología para esa
instrumentación, documento CEPCIDI/doc.611/04 Corr.1 Acoger
la propuesta hecha por la Reunión de Alto Nivel sobre Pobreza, Equidad e
Inclusión Social de considerar la necesidad de profundizar los
compromisos asumidos en la Carta de la OEA, la Carta Democrática
Interamericana y otros Instrumentos Internacionales relacionados con temas
sociales, en lo referido a la promoción y observancia de los derechos
económicos, sociales y culturales, y de explorar la posibilidad de contar
con un instrumento y mecanismos que respondan a este propósito, y
encomendar al Consejo Permanente y al CIDI que procedan en ese sentido. Solicitar al Consejo Permanente y al CIDI que
informen sobre el cumplimiento de la presente resolución a la Asamblea
General en su trigésimo quinto período ordinario de sesiones. DECLARACIÓN
DE MARGARITA Recomendaciones de la Reunión de Alto Nivel sobre Pobreza, Equidad e
Inclusión Social Nosotros, las autoridades de alto nivel de los Estados Miembros de la Organización de los Estados Americanos, responsables de las políticas y programas de desarrollo social, reunidos en la Isla de Margarita, Venezuela, los días 8, 9 y 10 de octubre de 2003 CONSIDERANDO: Que la Carta de la Organización de los Estados Americanos establece como uno de sus propósitos esenciales la erradicación de la pobreza crítica, que constituye un obstáculo al pleno desarrollo democrático de los pueblos del Hemisferio, compromiso ratificado por las Resoluciones AG/RES 1854 (XXXII-O/02) y AG/RES 1962 (XXXIII-O/03), prioridad ésta que se inspira en los principios de solidaridad y cooperación interamericana, en la búsqueda de la equidad y justicia social y el desarrollo integral de sus pueblos. Que la Carta Democrática Interamericana reafirma “que la lucha contra la pobreza, especialmente la eliminación de la pobreza crítica, es esencial para la promoción y consolidación de la democracia y constituye una responsabilidad común y compartida de los Estados Americanos”; Que la Declaración de Santiago sobre Democracia y Confianza Ciudadana: un nuevo compromiso de gobernabilidad para las Américas, señala que el fortalecimiento de la gobernabilidad democrática requiere la superación de la pobreza y de la exclusión social y la promoción del crecimiento económico con equidad, mediante políticas públicas y prácticas de buen gobierno que fomenten la igualdad de oportunidades, la educación, la salud y el pleno empleo. La
Declaración del Milenio por intermedio de la cual los Jefes de Estado y
de Gobierno del mundo declararon
que no escatimarán esfuerzos para liberar a los hombres, mujeres y niños,
“de las condiciones abyectas y deshumanizadoras de la pobreza
extrema.”, el Consenso de Monterrey sobre financiación para el
desarrollo, así como los compromisos sobre desarrollo sostenible y los
demás compromisos internacionales sobre desarrollo social asumidos en los
ámbitos hemisférico, de Naciones Unidas y otros foros multilaterales. La
importancia e interés en avanzar en los procesos de integración regional
y subregional en el Hemisferio. Que
la Cumbre Extraordinaria de las Américas, a celebrarse en México,
abordará los temas de crecimiento económico con equidad, desarrollo
social y gobernabilidad democrática. DECLARAMOS:
Nuestra determinación y compromiso de combatir de forma urgente los graves problemas de la pobreza, la exclusión social y la inequidad, que afectan en distinta medida a los países del hemisferio, de enfrentar las causas que los generan y sus consecuencias, y de crear condiciones favorables para el desarrollo socioeconómico con equidad para promover sociedades más justas. Nuestro compromiso con el fortalecimiento de las políticas y los programas tendientes a facilitar procesos de inclusión social que permitan crear sociedades integradas; así como nuestra obligación especial con las personas, las familias -como núcleo básico de la sociedad- las comunidades, grupos que viven en la pobreza y los que se encuentran en una situación de vulnerabilidad, desventaja y marginación. Nuestro compromiso de promover una mayor cooperación y coordinación entre sectores nacionales que tienen un rol en determinar políticas económicas y sociales, las que deben ser mutuamente complementarias. Nuestro interés que se avance en el desarrollo de un sistema comercial internacional abierto y transparente a través de negociaciones bilaterales, regionales y globales que promueva el desarrollo económico y social, contribuya a la lucha contra la pobreza, a mejorar los niveles de vida y aumentar las oportunidades comerciales para todos. en ese sentido, instamos a un diálogo constructivo, en los foros apropiados, en temas como el acceso a mercados, subsidios y proteccionismo.[1]/ Que entre otros factores mencionados en el Consenso de Monterrey, la asistencia oficial al desarrollo y el alivio de la deuda externa, cuando sea apropiado, puede ayudar a mejorar las capacidades de algunos países para promover el desarrollo social y económico y debería ir acompañado de políticas macroeconómicas adecuadas. Por lo tanto, es necesario seguir trabajando hacia nuevas políticas financieras y económicas a nivel nacional e internacional, tomando en cuenta su dimensión social y los principios de responsabilidad compartida en este tema. Nuestro
compromiso de redoblar esfuerzos, a nivel nacional, para trabajar en forma
conjunta con administraciones municipales y regionales, el sector privado
y demás actores de la sociedad civil, para
lograr una distribución más equitativa de los ingresos y aumentar
las oportunidades económicas de nuestros pueblos. en este sentido,
reconocemos el potencial que tienen las economías locales y regionales
como motor de crecimiento. Nuestra disposición a promover y fortalecer iniciativas de cooperación en temas vinculados al combate a la pobreza, la exclusión social y la inequidad, en apoyo a los esfuerzos nacionales, basado en el principio de la cooperación solidaria para el desarrollo. en tal sentido, reiteramos la importancia de promover el intercambio de experiencias y mejores prácticas que contribuyan a la eliminación de la pobreza y la disminución de las brechas sociales en nuestros países, y de mejorar la coordinación de la acción multilateral, en especial entre los organismos del sistema interamericano, así como con las agencias internacionales y regionales de desarrollo. Que la ayuda oficial para el desarrollo, juega un papel esencial como complemento a otras fuentes de financiamiento para el desarrollo, especialmente en países con ingresos bajos y medios, que tienen menor capacidad para atraer inversión privada directa. Que el buen gobierno, la transparencia y la rendición de cuentas son algunos de los elementos esenciales para hacer un uso eficiente de la ayuda oficial al desarrollo y de otros recursos disponibles. La
importancia de proveer los recursos necesarios a los mecanismos existentes dentro del sistema Interamericano que
permitan establecer acciones efectivas en la lucha contra la pobreza y la
necesidad de evaluar cualquier iniciativa que pudiera complementar dichos
esfuerzos. [2]/ Que, en el combate a la pobreza, la inequidad y la exclusión social, daremos prioridad a la eliminación del hambre, al acceso a una alimentación adecuada y agua potable, al acceso para todos a los servicios sociales básicos, con atención especial a la educación de calidad y la protección social de la salud. Que el acceso y las aplicaciones prácticas de los diferentes avances de la ciencia y la tecnología e innovación son claves para la reducción de la pobreza y el mejoramiento del nivel de vida. Nuestro compromiso con la promoción
del trabajo digno, productivo y decente, el mejoramiento de las
condiciones laborales, la creación de oportunidades de empleo y la
elevación de la calificación de los trabajadores. La
importancia de la Comisión Interamericana de
Desarrollo Social para
la formulación de políticas relacionadas con asuntos sociales y el fortalecimiento
de los instrumentos existentes e iniciativas de cooperación en materia de
combate a la pobreza, la exclusión social e inequidad, así como el
fortalecimiento del programa Interamericano de Combate a la Pobreza y Discriminación.
Alentamos a la Comisión la
celebración de una reunión en el 2004, y encomendamos a la Unidad de
Desarrollo Social y Educación que apoye los trabajos de la Comisión
Interamericana. Nuestro interés en que el Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral evalúe la pertinencia de que los Ministros y Altas Autoridades Gubernamentales encargados de las políticas y planes de desarrollo social se reúnan periódicamente con el objetivo de trazar líneas concretas de acción conjunta, analizar necesidades de financiamiento e intercambiar experiencias. La necesidad de profundizar los
compromisos asumidos en la Carta de la OEA, la Carta Democrática
Interamericana y otros instrumentos internacionales relacionados a temas
sociales, en lo referido a la promoción y observancia de los derechos,
económicos, sociales y culturales. en ese sentido, proponemos que el
Consejo Permanente y el Consejo Interamericano para el Desarrollo Integral
consideren esta materia y
exploren la posibilidad de contar con un instrumento y mecanismos que
respondan a este propósito. Expresamos nuestro compromiso de que el CIDI, como foro político hemisférico para el diálogo en el combate a la pobreza, contribuya al seguimiento, evaluación y supervisión de los Ocho Objetivos de desarrollo establecidos en la Declaración del Milenio para el año 2015. Exhortamos a que esta Declaración, sea considerada por el Consejo Interamericano de Desarrollo Integral y el Consejo Permanente para determinar las acciones que resulten pertinentes. |